Marca Sonora

Cuando la marca te suena de verdad

Estoy en una conferencia y los que se olvidaron de apagar sus móviles se delatan porque uno de ellos suena, y casi todos sabemos que marca es. Te hablo de uno muy característico y que en un 74% de las veces que lo escuchamos lo identificamos; sabemos que es un móvil de la marca NOKIA. Esto si que es reconocimiento de marca.  En este caso es un reconocimiento sin hablar, son palabras sin imágenes sin nada visual, solo auditivo. El poder de la armonía, de la música, de los tonos, del sonido. Ese sentido que después del olfato nos hace transportar mentalmente a sitios, estados de ánimo, épocas, vidas y sentimientos. Los sonidos y sobretodo la música tienen esto; te transportan y te conectan con una emoción y con sentimientos que si además van unidos a una marca pueden ser la mejor acción de comunicación para fidelizar a nuestras clientas y consumidores.

Lo que hemos bautizado como marca sonora también se conoce como sonic branding, audio branding o acustic branding y cada vez es más utilizado en las empresas como propuesta creativa de sus acciones publicitarias. Lo “sonoro” de una marca, un producto, un servicio, un personaje… es la nueva herramienta de comunicación y estrategia de posicionamiento y diferenciación de una marca. Sobretodo en segmentos más saturados donde la competencia es tal que la diferenciación es con el “como” de la comunicación no con el “que”. Así, si definimos nuestro target como alguien a quién la música le importa mucho y a quien lo auditivo le “entra” mejor, será menos caro y más rentable que la forma de captar su atención sea con música, con ritmo, con algo que llegue a través de las orejas. O sea que no requiera ningún otro esfuerzo consciente; simplemente ser atractivo al tímpano. Con cuidado y respeto ya que aunque las orejas no se pueden cerrar como la boca o los ojos… si que podemos asociar la “sonoridad” de dicha marca como algo negativo y rechazarlo. O sea que se puede convertir en ruido.

Existen empresas especializadas en el desarrollo de la identidad auditiva de una marca. Expertas en analizar qué atributos responden a la marca y se corresponden con un sonido para llegar a construir, diseñar y componer la “banda sonora” de la marca. Es una forma de diferenciarnos en nuestra comunicación pero no es válida para todos. Es importante que detectemos quien es nuestro público, que grado “auditivo” tiene nuestro consumidor y con qué estilo de sonido captaremos su atención. Las sintonías de los programas de radio y de televisión son un ejemplo clarísimo de la fuerza de unos pocos tonos para identificar, casi inconscientemente, qué programa o qué canal de televisión estamos sintonizando. Aunque esas cualidades a veces se atribuyen a las “voces” de esos medios y de aquí el peligro de asociar voces a marcas y cuando cambian de emisora cambia con ellos la audiencia; migran.

En este caso la marca sonora es la propia voz, no el medio de comunicación.

Para terminar con las últimas notas de este jingle, te  invito a ver cuán sonora puede ser tu marca, tu empresa, tu producto. Te propongo estar con las orejas “bien abiertas” sobretodo en la campaña electoral que es el momento álgido del “sonic branding”. Es la ocasión donde en menos de un minuto consiguen darle un sonido a un partido político, a una campaña, a un programa, a una ideología, a un cambio… A un candidato. Con el riesgo que los que no sean audiencia objetivo automáticamente lo identifiquen como ruido y sea rechazado.  A ver como suena esta campaña.

Gemma Cernuda-Canelles – BRANDING – Ellas deciden

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Proveïdor d’Experiències Peix&Company S.L
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Plazo de conservación de los datos: Hasta que no solicites su supresión.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.