Barcelona sin techo, pero con alma
Se llama Bartolomé, es alto y buen mozo, tendrá unos 70 años, habla un castellano con un marcado acento catalán. Es educado, seductor y coqueto. Más que coqueto, presumido. Sabe hablarte y escucharte, se nota que ha sido comercial, y de los buenos. Había sido pescadero; eso conectó mucho conmigo, con mis orígenes y con […]
